Transformación de instituciones educativas ante nueva normalidad

La nueva normalidad nos ha orillado a todos a reinventar la manera en la que interactuamos, trabajamos, nos movemos e incluso la forma en la que nos educamos. Si bien todo este panorama parecía desalentador, hemos encontrado la manera de adaptarnos, sacar ventaja de cada escenario y acelerar oportunidades que estaban ahí pero que aún no nos animabamos a tomar.

Durante 2020 fuimos adoptando el término nueva normalidad, aún sin entender bien cómo sería esto, qué sería lo nuevo y qué tendría de normal; Imaginábamos escenarios sobre el futuro inmediato. El año pasado sentó las bases para la nueva normalidad: el teletrabajo, el uso de zoom para clases virtuales, los servicios de delivery crecieron, el cubrebocas y el gel antibacterial como elementos de uso diario y la búsqueda de nuevas herramientas educativas aumentó.

La educación frente a los retos actuales

Un sector latente dentro de todo este escenario es la educación y todo el universo que lo rodea: alumnos, docentes, administrativos y directivos. ¿Qué pasa con este sector?, ¿cómo está adaptando las innovaciones tecnológicas para reanudar sus operaciones normales en el futuro?

Llevamos ya un año desde que las escuelas cerraron sus puertas y las clases se trasladaron a plataformas como Zoom, Microsoft Teams y Google Classroom, un año desde que se cancelaron los intercambios escolares y la vida escolar como la conocíamos desapareció. Muchas comunidades escolares aún están en la incertidumbre de saber cuánto tiempo llevará esto y cómo impactará esta crisis global en sus experiencias académicas.

De acuerdo con datos de la UNICEF, en México el 78.6% de las familias con niños en etapa escolar tuvieron complicaciones con la educación a distancia debido a la falta de apoyo docente, orientación administrativa y material didáctico de apoyo. Por otro lado, para el personal administrativo y docente tampoco ha resultado tarea fácil, ya que estudios demuestran que adaptarse a la nueva normalidad les ha costado en el manejo de tiempos, horarios de clases, con la comunicación institucional y conocimiento de plataformas educativas.

Desde antes de esta crisis sanitaria mundial, muchas instituciones de distintos niveles educativos ya se encontraban en vías para mejorar la experiencia académica de su comunidad a través del uso de plataformas digitales de gestión escolar, sin embargo, la pandemia no hizo más que acelerar todos estos planes pero aún falta mucho por hacer en el camino.

Tecnología y educación

El uso de herramientas tecnológicas se está incorporando cada vez más en las escuelas como parte de la solución para mejorar los sistemas educativos, pero para lograr que estas herramientas cumplan su función, se debe tener muy claro quiénes las van a usar, cómo lo harán y con qué objetivo.

En el mercado existen distintas plataformas, softwares de control escolar y herramientas que ayudan a diferentes áreas dentro de la gestión escolar, sin embargo, estas deben impulsar el sistema educativo para poder dar un abanico de alternativas que sirvan como puente entre las instituciones y la comunidad estudiantil.

No debemos dejar de lado que si no se implementan herramientas digitales con un enfoque basado en responder a las exigencias escolares actuales, el hecho de dotar de hardware a las escuelas y alumnos nunca será suficiente para los retos actuales.

El futuro inmediato

Sin duda las instituciones escolares se encuentran ante panoramas que, lejos de desanimar, deberían servir de impulso para adoptar learning management systems que sean el aliado principal para alumnos y docentes, sistemas que sean el valor agregado de cada institución.

La pandemia pasará y la nueva normalidad un día dejará de ser nueva, pero los hábitos de consumo educativo que trajo la pandemia serán ahora el nuevo estándar donde sólo sobrevivirán los organismos académicos que logren adaptarse.